diumenge, 6 de desembre del 2009
EL MANIFIESTO CONTRA EL PARO DE SARAMAGO
divendres, 4 de desembre del 2009
NOTA DE PRENSA -ESQUERRA UNIDA ALACANT-
dijous, 3 de desembre del 2009
PRESSUPOSTOS 2010: COSTERA AVALL Y SENSE FRENS
Lluís Torró Gil
dilluns, 23 de novembre del 2009
LOS VERDADEROS PIRATAS
En 1991 se hundió el orden político de Somalia, país que sucumbió a una guerra civil empeorada por la intervención estadounidense. El colapso político dejó la sociedad somalí sin defensas, situación que fue aprovechada por navíos procedentes de Europa, Estados Unidos, China y otros países para verter en sus aguas grandes cantidades de residuos tóxicos y radioactivos. El abuso se hizo visible cuando, en 2005, un tsunami depositó en las playas y costas somalíes bidones corroídos y otras muestras de estos residuos. Según el enviado de las Naciones Unidas en Somalia Ahmadou Ould-Abdallah, la porquería tóxica acumulada en pocos días por la catástrofe marina provocó úlceras, cánceres, náuseas y malformaciones genéticas en recién nacidos y, al menos, 300 muertes. Pero las desgracias no terminan ahí. Aprovechando el desgobierno, una multitud de barcos de pesca empezó a faenar en las aguas frente al país, incluidas sus aguas territoriales. En 2005 se calculó que pescaron allí unos 800 barcos de distintos países, muchos de ellos europeos y, más específicamente, españoles. Se estima que los ingresos generados durante un año por esta pesca extranjera ilegal ascendía a 450 millones de dólares. El resultado fue la rápida disminución de unas reservas pesqueras que eran el principal recurso para las comunidades de pescadores del país, catalogado como uno de los más pobres del mundo.
Un reportaje de Al Yazira informa de que grupos de somalíes trataron de constituir un cuerpo autodenominado “Guardacostas Voluntarios de Somalia”, reuniendo dinero con el que pagar a la empresa estadounidense Hart Security, que se dedica a entrenar y formar luchadores y mercenarios por todo el mundo –y que, años más tarde, ha actuado como mediadora para el cobro de rescates en aquellas mismas aguas: ¡negocio redondo!–. Al parecer, hubo intentos de esos guardacostas voluntarios de negociar con los buques de pesca extranjeros para que dejaran de faenar o pagaran un impuesto para seguir haciéndolo, intentos que resultaron fallidos. El desenlace final fue lo que hoy se califica como piratería somalí. En un país plagado de armas, desgarrado por bandas rivales y sometido a una situación económica desesperada, un desenlace así no debería sorprender. A la vista de lo anterior es legítimo preguntarse: ¿quiénes son, en esta historia, los verdaderos piratas? Hay en España quien propone que los atuneros españoles (que son sobre todo vascos) lleven militares a bordo para disuadir a los piratas. En el Parlamento vasco, los votos del PP y el PNV han hecho posible el pasado 8 de octubre aprobar una moción en esta línea. El Congreso ya lo había descartado meses antes arguyendo que la legislación española no lo permite. Francia sí lo permite, y hace tiempo que en el Índico los barcos de pesca franceses llevan militares a bordo. Pero esta diferencia es de detalle: ambos países lograron que el 10 de diciembre de 2008 los ministros de Defensa de la Unión Europea aprobaran la llamada Operación Atalanta contra la piratería somalí, y que se diera luz verde al envío de entre 6 y 10 buques de guerra para “garantizar la seguridad” en el golfo de Adén con el mandato de vigilar las costas de Somalia, “incluidas sus aguas territoriales”.
Estos hechos muestran que el colonialismo no sólo no ha muerto, sino que está tomando nuevos bríos. Y un nuevo aspecto marcado por la crisis de recursos naturales, en este caso la pesca. Las flotas pesqueras de los países ricos, compuestas por buques con capacidad para moverse por todos los mares del mundo, esquilman un caladero tras otro: son las principales culpables de la sobrepesca que desde hace años viene destruyendo la capacidad de regeneración de las especies marinas y preparando un colapso de las capturas a escala mundial. Las primeras perjudicadas son las poblaciones de los países pobres que dependen de la pesca local: ellas carecen de flotas potentes para pescar lejos de sus costas. El caso somalí es uno de los más sangrantes por las circunstancias políticas internas, pero no es el único. España está recuperando sus blasones imperiales contribuyendo a empobrecer a uno de los países más pobres del mundo. Al hacerlo no sólo comete una injusticia, sino que practica una política sin futuro también para sus habitantes. Porque cuando ya no haya caladeros por explotar en ningún rincón del mundo, ¿qué harán nuestros marineros y pescadores? Es una indignidad aprovecharse de un país desangrado por una guerra civil y luego mandar a los soldados a defender una causa indefendible que no hace más que profundizar la tragedia de ese pueblo. Y si se quiere mirar desde otra óptica, ¿cuánto nos cuesta mantener la dotación de dos buques de guerra, un avión y 395 efectivos de la Marina española que tenemos destacados en la zona?
El caso tiene su moraleja. Un país desarrollado como España no debe, tras agotar sus propios recursos pesqueros, expandirse por los mares del mundo privando a otras poblaciones más pobres de sus medios de subsistencia, porque agrava la situación de esas poblaciones y las empuja a una resistencia que desemboca en aventuras violentas y salidas militares. La solución hay que buscarla en casa, adaptándose a unos ecosistemas dañados y gestionándolos mejor (por ejemplo, con la piscicultura como alternativa a la pesca), y adoptando medidas previsoras para que nadie se quede sin trabajo y sin fuente de ingresos. Es inquietante que se esté haciendo exactamente lo contrario: optar por la huida hacia delante y por un neoimperialismo ecológico reforzado militarmente que sólo puede redundar en un empeoramiento de la situación.
Joaquim Sempere es Profesor de Teoría Sociológica y Sociología Medioambiental de la Universidad de Barcelona.
divendres, 20 de novembre del 2009
HOMENAJE A MARIO BENEDETTI
El próximo 27 de Noviembre celebramos en el Colectivo de EU Aspe un concierto que servirá de homenaje al fallecido poeta y escritor uruguayo Mario Benedetti. En el mismo el cantautor chileno Lucho Roa nos brindara el concierto de titulo "Guitarreando a Bendetti", donde canta poemas del propio Benedetti y que acompañara con imagenes del poeta en el mismo concierto.
Sede: EU Aspe, 27 de Noviembre a partir de las 21.30 h.
dilluns, 9 de novembre del 2009
NOTA DE PREMSA ESQUERRA UNIDA
El diputat autonòmic d’EUPV ha assenyalat que els nous comptes, “demostren el malbaratament de recursos tan extraordinari que s’ha produït en els anys de creixement. El govern del PP en lloc de destinar eixos recursos a les inversions de caràcter productiu, els ha adreçat a fastos i grans esdeveniments, i al mateix temps en eixos anys i encara enguany pensen seguir rebaixant impostos quan no tenen ni marge per a poder fer-ho”.
Esquerra Unida considera que el pressupost “cau de forma important en un moment en què deuria ser expansiu. Els pressupostos han de funcionar amb un efecte anticíclic, per a poder cobrir amb inversió pública el que no farà la inversió privada i per a que el consum públic suplisca el privat. Però els pressupostos de 2010 no van per eixe camí i la prova és un Consell que segueix una política fiscal absurda que redueix impostos”.
Per a Torró, la única nota positiva que apareix als nous comptes autonòmics “és l’aplicació de la llei de dependència, encara que aquesta s’ha de prendre amb molta cautela, perquè veurem què passa en l’execució i si és suficient per a cobrir els retards acumulats i per a cobrir les necessitats”.
EUPV ha criticat durament que el Consell “ho fie tot a l’increment de recursos procedent de les transferències del nou model autonòmic. Açò és una absoluta barbaritat, sobretot perquè el PP utilitza aquest increment per a baixar impostos, aplicant així una política fiscal errònia”
Torró considera que els nous comptes, abans de ser aprovats, “han de experimentar un canvi radical, s’ha d’invertir de manera productiva, establir una política que incremente els ingressos a costa de les rendes més altes -aquelles que s’han beneficiat molt de la política fiscal del PP-, i per descomptat, fer desaparèixer, d’una vegada per totes, les despeses en la política d’esdeveniments, les quals són una autèntic insult en aquesta època de crisi”.
València, a 30 d’octubre 2009
GABINET DE PREMSA D’ESQUERRA UNIDA
diumenge, 25 d’octubre del 2009
LOS DERECHOS HUMANOS, UN OBJETIVO REVOLUCIONARIO
Mundo Obrero nº 127
Octubre 2009

He aceptado la propuesta porque a través de este artículo podré originar en los lectores una doble reflexión sobre la importancia revolucionaria que tiene la lucha a favor de los Derechos Humanos y también acerca de los medios de comunicación y la ligereza, frivolidad, cuando no tendenciosidad de sus textos presuntamente informativos.
Tampoco quiero obviar los comentarios que desde supuestos y "sólidos" principios comunistas se han hecho a mi intervención sin otra base que lo aparecido en la prensa. Parece ser que la tan denostada "prensa burguesa" es de fiar cuando se presenta la oportunidad de lanzar un panfleto, hacer una condena o simplemente recitar una serie de mantras que nos entonan el ego. Lo ocurrideo es una prueba más de que es urgente un debate sereno entre quienes nos llamamos comunistas; estemos dentro o fuera del PCE. A las pruebas me remito.
Hace un par de años recordaba públicamente Xavier Arzalluz que cuando fue a Madrid al entierro de Dolores como representante del PNV, se sorprendió cuando a la pregunta de ¿cuál es, como comunistas vuestro proyecto inmediato? le respondí: luchar consecuentemente para que los Derechos Humanos sean una plena realidad planetaria. Hace ya veinte años, pues, que existe constancia de mi permanente preocupación acerca del valor revolucionario de los Derechos Humanos. Infinidad de artículos, discursos, propuestas y conferencias sobre el tema han ido jalonando desde entonces mi actividad política como militante comunista.
¿A qué me refiero cuando hablo de DDHH? Tal y como dije en León, a lo siguiente:
A la solemne Declaración aprobada el 10 de diciembre de 1948 (recorriendo su lectura a la luz de lo que está ocurriendo en el mundo con la crisis).
A los tres Pactos que firmados en 1966 desarrollaban y ampliaban la Declaración a la vez que obligaba a los Estados signatarios a su estricto cumplimiento. Dichos Pactos entraron en vigor en España el 27 de julio de 1977.
A todas las luchas anteriores de los hombres y mujeres que englobados en el movimiento obrero, la intelectualidad comprometida y en general a los herederos de la ilustración hicieron posible que estos derechos fuesen recogidos en un documento que cuenta con el apoyo y compromiso (al menos sobre el papel) unánimes de prácticamente todos los países del planeta.
Al conjunto de documentos, declaraciones, organismos, instituciones que venciendo a trancas y barrancas las dificultades inherentes a una ONU poco democrática y las acciones del imperialismo capitalista consiguen avances, logros y mantener al menos la esperanza. No son menores los impedimentos que proceden de la inhibición casi generalizada. Unos por considerar que el mercado capitalista es el mayor valor al que se debe supeditar todo; otros por pretender que basta un barniz de derechos políticos para dar por aplicados los DD.HH y los demás porque mantienen que la tal Declaración no es sino "un documento burgués" carente de solidez revolucionaria.
A todas las personas, organizaciones, entidades, instituciones, colectivos y luchadores que han hecho del cumplimiento de los DDHH el objetivo y la meta de su vida.
En 1994 declaré públicamente que yo "apostaba totalmente por IU desde mi militancia comunista". Hoy declaro solemnemente que el objetivo de los DDHH a escala planetaria es una tarea a la que me siento convocado en nombre de mi apuesta y mi convicción de comunista marxista. ¿Por qué me considero comunista?. Intentaré expresarlo siquiera esquemáticamente.
Para empezar y como actitud vital e intelectual no asumo, no acepto el llamado sistema capitalista: economía, sociedad, valores, instituciones, hábitos y comportamientos.
Pero mi negación me conduce a una consecuencia para mí ineluctible. Mi rechazo se transforma en una decisión de combatir en todos los frentes al sistema que deseo sustituir por otro que por convención hemos llamado Socialismo, Comunismo o Anarquía.
Y a tal fin me siento en estrecha relación de trabajo político con otros seres humanos que sienten lo mismo y persiguen el mismo fin confesado. Es obvio que la organización para incidir en la sociedad y cambiar el sistema es imprescindible. Estoy hablando de una actividad colectiva y organizada en la que el militante sustituya totalmente al simple afiliado.
La acción política de esa organización comunista se traduce en lo que ha venido en llamarse praxis o práctica revolucionaria en la que teoría y acción van indisolublemente unidas sin preponderancia de una sobre la otra.
El fin perseguido, la sociedad que se busca, debe hacerse clara para los demás debe ser entendida, comprendida y sobre todo asumida como una necesidad personal y colectiva. Y eso sólo es posible si el ideal a construir es capaz de ser encontrado en los más inmediato, en el entorno, en los problemas de cada día. Y es aquí donde el maestro Marx, el maestro Engels, el maestro Lenin, el maestro Trotsky y la maestra Rosa Luxemburgo, deben decer un espacio al maestro Sócrates (que se lo digan a Bertolt Brecht). ¿Por qué? Porque la función de un colectivo revolucionario es básicamente hacer surgir de la mente de los explotados aquello que ellos saben aunque muchas veces no saben que lo saben. Una labor de parteros de la concienciación.
¿Hay algo más inmediato que los contenidos de la solemne Declaración de DDHH de 10 de diciembre de 1948?. Al llegar aquí os propongo lectores y lectoras su lectura y tras ella seguir leyendo. Deduciréis claramente que el capitalismo es incapaz de cumplir sus contenidos y en consecuencia la tarea más inmediata es como diría Lenin tirar del eslabón más débil de la cadena. El capitalismo es la negación de los DDHH.
Y de esta consecuencia se infieren otras a la luz de la práctica liberadora. Las clases sociales no son un invento de nadie sino una consecuencia del sistema imperante. Pero además es visible día tras día que entre ellas existe una lucha feroz de intereses. Lo que ocurre es que muchas veces los dominados no son conscientes de ello bien por el fallo de las organizaciones de masas, bien por la hegemonía cultural del capitalismo o bien por aquellos discursos que no hacen otra cosa que presentar la sociedad del futuro pero sin comprometerse en las luchas diarias en esta. El conflicto entre el capital y el trabajo no es evidente por sí mismo en la mayoría de los casos hay que sacarlo, deducirlo, explicitarlo, hacerlo presente ante la conciencia cuando algo tan universalmente asumido como el derecho al trabajo no se cumple porque el sistema ha colocado por encima de él al mercado, la competitividad y el crecimiento sostenido.
¿Hay acaso, hoy en día, un programa más claro, menos negado y con más apoyo universal que los DDHH? ¿No sería éste el programa adecuado para un internacionalismo de nuevo cuño? ¿No es más sugerente para los parados, perseguidos, marginados, explotados y cuestionadotes del capitalismo en general una propuesta tan cercana como los DDHH que la proclama de un orden radicalmente nuevo y distante hoy por hoy para la mayoría? ¿Qué impide a los comunistas volcarse en organizar, alentar, apoyar, difundir y aplicar los DDHH? ¿Sería esta apuesta una negación de la trayectoria de nuestro Partido? ¿No sería ésta una plataforma capaz de generar una amplísima mayoría combatiente?.
Soy consciente de que los textos escritos por avanzados y justos que parezcan son papel mojado para los poderes que de facto los niegan. En consecuencia de lo que se trata es de conseguir una fuerza que imponga y cumpla los DDHH como programa de la mayoría democrática. Ello no impide que al socaire de esa lucha y como complemento de la misma se planteen otros objetivos necesarios; propongo dos: la inclusión de los Derechos Medioambientales en la Declaración y la refundación de la actual ONU en un sentido más democrático.
Resumiendo; la conquista de los DDHH para toda la Humanidad no es sólo el desencadenante de procesos que inciden en las contradicciones del capitalista es también y a la vez, la lucha por una nueva situación de mayor justicia, bienestar, valores ciudadanos basados en derechos y deberes y una Ética de lo colectivo que diría Fernández Buey. Sin pasar por esta etapa no habrá ni socialismo ni comunismo.
